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Jesús, sanitario

Mi nombre es Jesús. Tengo 58 años. Trabajo de médico en atención primaria en un área urbana de Zaragoza.Vivo con mi señora y dos hijos en Zaragoza.

La situación actual de pandemia ha modificado de manera radical mi forma de trabajar. Hemos cambiado la forma de atender a los pacientes. Debemos de garantizar la seguridad nuestra, pero también la de los que nos rodean, extremando los hábitos de higiene, limpieza, sobre todo antes de entrar en casa.

En el trabajo hemos visto muy de cerca el temor a padecer la enfermedad, hemos visto la enfermedad en la amplia variedad de sus manifestaciones, hemos visto el dolor de los que no han podido ni acompañar ni despedirse de sus seres queridos.

También hemos visto muestras de compañerismo antes nunca vistas; hemos visto asombro, desconcierto ante las recomendaciones titubeantes y cambiantes por parte de las autoridades sanitarias; hemos visto estupor y cabreo ante la falta de equipos de protección; nos hemos reído con la forma de protegernos, pues más parecíamos monas de circo (bolsas de basura multicolores)  que sanitarios.

Hemos visto muestras de agradecimiento, afables, por parte de familiares o pacientes (no hacía falta, hombre, no somos héroes; es lo que hemos estado haciendo siempre) y nos hemos sentido muy reconfortados por ello.

Personalmente, lo del aplauso diario a las 20h, desde hace casi dos meses, todos los días, más me parece paripé y postureo, que algo espontaneo y natural. Ay , muchos de esos que aplauden , cuantas veces habrán reprochado a algún medico tantas y tantas cosas que estamos hartos de escuchar

En casa hemos sabido renunciar a paseos, a excursiones, a visitar a amigos y a familiares; en la confianza de que esto era algo temporal. Esta confianza en la temporalidad es la que infunde animo para que los sacrificios que todos estamos haciendo tengan su recompensa.

Me preocupa que la curva empiece a empinarse; para evitar ello, sobre todo cuidar a nuestros mayores; muchas precauciones en las residencias, y, sobre todo ¡por Dios! mantener distancia de seguridad, lavarse las manos , no tocarse la cara…y si puedes pasar sin ir al Mercadona mas que una vez a la semana, pues eso, que no pasa nada por ir solamente una vez a la semana al Mercadona, hombre.

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